Aviso · Donostia · 27 de septiembre de 2026
Hay un enlace a una casa de apuestas escondido justo encima de vuestro pie de página
Es uno solo, así que se quita en un minuto. Lo que conviene mirar es por dónde entró.
Qué hay exactamente
En el código de vuestra portada, entre el final del contenido y la etiqueta <footer>, hay esto:
<div style="position: absolute;margin-top: -110px;">
<div style="position: absolute; left: -7910px;">
Challenge yourself with innovative games designed for true enthusiasts on
<a href="https://bdmelbet.com/">melbet bd</a>.
</div>
</div>
Son dos cajas, una dentro de otra, y la de dentro está a 7.910 píxeles a la izquierda de la pantalla. En el navegador no se ve nada. Google lo lee.
El destino, bdmelbet.com, es una casa de apuestas —Melbet— en su versión para Bangladesh. El texto del enlace, «melbet bd», lo dice.
Compruébalo tú, en treinta segundos
Abrid vuestra portada, pulsad Ctrl+U y luego Ctrl+F y buscad:
melbet
Sale dos veces, las dos en la misma línea: una dentro de la dirección del enlace y otra en su texto. O buscad -7910px, que es lo que lo esconde.
No hace falta creerme. Es lo bueno de esto: se ve.
Por qué corre prisa
Voy a ser justo: uno solo hace poco daño, y se borra en un minuto. No os voy a decir que se os cae la web mañana, porque no es verdad.
Lo que importa es lo otro. Ese enlace no llegó solo. Esta semana he visto siete webs de aquí con lo mismo, y en dos de ellas empezó siendo un par de enlaces y acabó siendo cientos de páginas de casino publicadas en su propio dominio.
Así que lo que yo haría no es borrarlo: es preguntarle a quien os lleve la web por dónde se metió, y cambiar las contraseñas antes de limpiar. Si se limpia sin cambiarlas, vuelve.
Esto no es culpa de quien os hizo la web. Una intrusión le pasa a webs bien hechas continuamente, y por caminos muy distintos. Cuál fue el vuestro no lo sé y no lo voy a adivinar. Lo digo para que nadie se lo tome como un reproche.
Qué hacer, por orden
- Pasádselo hoy a quien os lleve la webCon esta página basta. No hace falta que sepan nada más: con ver la dirección o buscar la palabra, lo entienden en un minuto.
- Que cambien las contraseñasLas del gestor de la web, las del alojamiento y las del FTP si lo hay. Antes de limpiar nada, porque si no se vuelve a llenar.
- Que limpien y actualicenQuitar lo que está metido, actualizar el gestor y todos los complementos, y borrar los que ya no se usen. Por ahí suele entrar.
- Que lo digan en Google Search ConsoleEs gratis. Se pide una revisión y Google vuelve a mirar el sitio. Si no se pide, la penalización puede tardar meses en irse sola.
- Y que dejen puesta una copia de seguridad automáticaSemanal, y que se pueda volver atrás. Es lo que convierte un susto en media hora de trabajo.
Nada de esto lo tenéis que contratar conmigo. Lo normal es que lo arregle quien ya os lleva la web, y probablemente en un rato.
Y quién soy yo
Me llamo Guillermo Urruchua y hago webs aquí en Bizkaia. Estaba pasando un detector por las webs de hostelería y alojamiento de Gipuzkoa —quinientas dieciséis, sacadas del fichero oficial de turismo del Gobierno Vasco— y la vuestra saltó.
No os conozco, nadie me ha mandado escribiros y esta página no me la ha pedido nadie. La he hecho porque me pareció que había que decíroslo.
Si algún día queréis que alguien mire vuestra web con calma —esto, y lo demás— podéis escribirme. Y si no, también: lo de arriba sigue valiendo igual.